Descansar de verdad: por qué mucha gente vuelve de vacaciones más cansada

Quince días fuera no garantizan descanso. Se puede volver de un viaje con más kilómetros, más gasto y menos energía de la que se tenía al salir. La diferencia casi nunca está en el destino, sino en cómo se reparte el tiempo y en cuánto se desconecta del trabajo.

El verano se ha convertido en una carrera por aprovecharlo: agenda apretada, desplazamientos largos y la sensación de que hay que rentabilizar cada día libre. Después llega septiembre y la impresión más repetida es que aquello pasó muy rápido y descansó poco.

Descansar necesita tiempo sin obligaciones y algo de rutina, y muchas vacaciones tienen justo lo contrario: horarios apretados, sitio nuevo cada día y una lista de cosas que hay que ver. A eso se suma que el trabajo sigue entrando por el teléfono. Mirar el correo cinco minutos parece inofensivo, pero deja la cabeza en modo trabajo durante buena parte del día.

  • Dejar días de margen: volver un par de días antes de reincorporarse evita empezar a trabajar con la maleta sin deshacer.
  • Menos planes y más repetidos: la novedad constante cansa, y la rutina tranquila en un sitio agradable descansa.
  • Mantener un horario mínimo: conservar más o menos las horas de sueño cuesta poco y se nota bastante.
  • Desconectar del trabajo de verdad: acordar antes quién cubre qué, y dejarlo por escrito, evita el goteo de mensajes.
  • Reservar tiempo sin nada: las horas muertas son parte del descanso, no un fallo de planificación.

  • La agenda de turista: intentar verlo todo en cinco días convierte las vacaciones en una jornada laboral con mejor paisaje.
  • El móvil como oficina portátil: contestar «solo esto» tres veces al día equivale a no haberse ido.
  • El regreso pegado al trabajo: llegar a casa de madrugada y entrar a trabajar a la mañana siguiente.

Descansar tiene menos que ver con la duración de las vacaciones que con la calidad del tiempo libre. Bajar el ritmo, dejar huecos y desconectar del trabajo suele rendir más que dos días extra de viaje. En COMM Media Group lo aplicamos también dentro de casa, por una razón práctica: un equipo que ha descansado rinde en septiembre mucho más que uno que ha estado disponible todo agosto.

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