El Covid-19 ha hecho vivir una situación sin precedentes a todos los habitantes del Planeta. Esta pandemia no entiende de género, no entiende de nacionalidades, tampoco de clases sociales y por supuesto nadie estaba preparado.
Todo lo ocurrido ha provocado una serie de cambios en todos los ámbitos de la vida de las personas y también de las empresas, que tendrán que adaptarse ya que el impacto emocional y económico es y será difícil de olvidar.
En términos de consumo, el sector lujo y su mercado de bienes será uno de los más afectados, principalmente porque el comportamiento de compra de sus usuarios, los canales de venta y las experiencias sufrirán cambios drásticos.
Euromonitor International pronostica una disminución del 18% para el mercado del lujo y añade que será golpeado desde cualquier ángulo y a cualquiera de sus patas.
Dos de las principales zonas del mundo en cuanto a gasto en bienes de lujo, China y Estados Unidos, experimentarán pérdidas de 67.000 y 52.000 millones de dólares en ventas de lujo, respectivamente. Para Europa Occidental, hogar de los mayores grupos de lujo del mundo, las cifras no son mejores. Sus principales actores tienen previsiones muy negativas: Italia (-9%), España (-8%) o Francia y Reino Unido (-7%).
¿Cómo han de reinventarse las marcas ahora?
Omnicanal, inteligencia artificial e innovación en el ámbito digital son las principales características que se avecinan para el comercio de bienes de lujo y las marcas deberán invertir en todo esto para mantener o recuperar la confianza de los clientes. La remodelación de la industria es fundamental.
Restricción en las compras físicas (-86%) frente a una previsión de crecimiento del comercio electrónico de hasta un 694%.
Por lo tanto, las marcas deberán comenzar a tener en cuenta los nuevos puntos fuertes de cara al futuro:
- Estrategia 360º centrada en el cliente: servicio muy personalizado para las nuevas exigencias de los clientes del lujo.
- Innovación y sostenibilidad: los clientes buscarán, más que nunca, marcas y productos que les aporten valor y les inspiren confianza.
- Digital: las marcas que no se actualicen y estén adaptadas al entorno digital tendrán muy complicado sobrevivir a las nuevas exigencias del sector lujo.
La situación del sector en España: más “lujo”, menos “luxury”
Según las previsiones de la Organización Mundial del Turismo, el turismo se reducirá entre un 20% y un 30% este año, algo trascendental para cualquier país, pero particularmente para España.
En los últimos tiempos, muchas firmas de lujo han adaptado y centrado sus esfuerzos en el mercado de turistas, sobre todo asiáticos, olvidándose del consumidor occidental. El reto ahora será volver a ganarse al cliente local y en unas condiciones marcadas por la situación actual.
Los expertos aseguran que no será una tarea fácil, pero que también se presenta una oportunidad inigualable para las firmas, que deberán apelar a propuestas de valor made in Spain para así reactivar la economía local. Firmas que se centren en valores como sostenibilidad, saber hacer, transparencia, tradición, excelencia podrán convertir la crisis en una gran oportunidad.
La personalización, un aspecto siempre necesario en el sector lujo, cobrará más importancia que nunca y el establecer una fuerte relación con el cliente será clave para adaptarse a este cambio en el consumo.
Por lo tanto, el sector del lujo también tendrá esa “nueva normalidad” de la que todo el mundo habla y, como hemos visto, las firmas tendrán que adaptarse a ella. Muchas ya estaban inmersas en su digitalización, otras comenzaban a atreverse tímidamente. Lo que es seguro es que es una situación nueva para todos y estamos expectantes.
¿Qué nos ofrecerán los principales actores del mundo del consumo de bienes y servicios de lujo?